KUHAI - PAPÚA NUEVA GUINEA
Juego
movido, para hacerlo en un terreno suave, para amortiguar eventuales caídas. Se
cogen las cáscaras de cuatro cocos cortadas por la mitad. Se agujerea el centro
de la parte curva y se hace pasar (de dentro hacia fuera) una cuerda gruesa de
una longitud de un metro veinte, con un nudo en el fondo que le impida salir del
agujero. Cuatro jugadores por turno se colocan, con los pies desnudos, en la
línea de partida. Cada uno de ellos se sube sobre dos cáscaras de cocos (apoyadas
en el suelo con la parte plana abajo y la encorvada arriba), haciendo pasar las
cuerdas, tensadas por las manos, entre el pulgar y el índice de los dos pies. A
la señal, los cuatro jugadores atravesarán el campo utilizando las cáscaras de
coco como calzado. Para ello deben conseguir coordinar los pasos con el
movimiento de las manos que mantienen tensas las cuerdas, levantando y bajando
los dos imporvisades zapatos. El índice y el dedo gordo apretados alrededor de
la cuerda no sirven sólo para que el pie no se escape, sino también para dirigir
el coco por la parte justa. Gana el jugador que llega primero a final del
trayecto.